Costo Ambiental
22.02.2014 20:02
Las nuevas tecnologías son maravillosas. Nos ofrecen herramientas muy útiles que han permitido hacer importantes avances en temas como la medicina, la construcción, la educación y la comunicación. Pero, por otro lado, la tecnología también tiene sus peligros. Hay sin embargo, una cara oscura, la de su costo social y ambiental, de la que hemos de ser conscientes para hacer que la tecnología no sea sólo útil, sino también sostenible. Cuando se habla de estos peligros nos fijamos en el “mal uso de la tecnología”, un uso incorrecto que puede ser perjudicial para la gente: personas “enganchadas” a Internet o el móvil, estrés por parte de los trabajadores para adaptarse a una determinada herramienta, pérdida del contacto humano, etc. Todos estos problemas están, pero hay otros, a los que no prestamos suficiente atención: no somos conscientes de las repercusiones que tiene sobre la sociedad y el medio ambiente. Aquí proponemos una reflexión sobre el coste real de la alta tecnología, y qué podemos hacer para reducirlo. El costo de hacer una computadora ¿Has oído hablar del coltán? Es un mineral del que se extrae el tántalo, un material imprescindible para todo producto electrónico de alta tecnología: hay tántalo en tu computadora, móvil, televisor, iPod, agenda electrónica, también en tu lavadora y en el coche. El problema es que la mayor reserva de coltán del mundo (alrededor del 80%) está en la República Democrática del Congo, donde su extracción ha estado ligada a conflictos bélicos, condiciones de explotación de prisioneros de guerra y niños, desastres ambientales para la fauna local y problemas de salud relacionados con las condiciones laborales. Más allá de la materia prima, el proceso de fabricación también es muy costoso. No queremos aburrir con cifras, pero para que tengas una idea: Para construir un chip de 32 MB de memoria RAM se necesita: la electricidad generada por 1,6 kg de combustibles fósiles, 72 gramos de productos químicos diversos, 3.200 litros de agua y 700 gramos de nitrógeno, y todo para obtener un producto de unos 2 gramos de peso.